Descripción
Es Jacob Jankowski a sus veintitrés años: virgen, “el virgen más viejo sobre la faz de la Tierra”. Está estudiando en Cornell para ser veterinario. Le acaban de decir que sus padres sufrieron un accidente, que han muerto. Y ahora está reconociendo los cuerpos. No parecen ellos y, sin embargo, no pueden ser nadie más. Y Jacob vomita y vomita hasta que ya no le queda nada adentro. Luego le dicen que el banco se quedará con todo su patrimonio. No puede dormir. No puede comer. Y no puede estudiar. La Gran Depresión está a punto de estallar. Pero no sabe nada aún.
El mundo entero parece al borde del abismo en los difíciles años treinta y Jacob se aventura en el circo ambulante de los hermanos Banzini para trabajar como veterinario. Transcurren años de penuria y crueldad, pero también de ensueño y plenitud, pues Jacob encuentra en este deslumbrante espectáculo la amistad, al amor de su vida y a la traviesa elefanta Rosie.
Es Jacob Jankowski a sus noventa años. O noventa y tres: olvida las palabras, las tiene en la punta de la lengua, pero en vez de soltarlas, allí se le quedan. Sube al piso de arriba y cuando llega no recuerda lo que iba a buscar. A veces olvida qué día es. E incluso el año. Se rompió la cadera, pero ha mejorado mucho su andar. Y da gracias a Dios por ello. Daría lo que fuera por una mazorca. De hecho, si tuviera que elegir entre una mazorca y hacer el amor con una mujer, elegiría el maíz. Es una fantasía, ya lo sabe: no va a pasar ninguna de las dos cosas. Y piensa que la edad es una ladrona implacable: “Justo cuando empiezas a tomar el pulso a la vida te arranca la fuerza de las piernas y te encorva la espalda. Produce dolores y enturbia la cabeza y silenciosamente infesta a tu mujer de cáncer.”
Han transcurrido ya muchos años, pero Jacob no se resigna a la postración que el destino le depara. Con renovada valentía revelará un secreto impactante y decidirá emprender nuevas andanzas, cueste lo que cueste.
Agua para elefantes es una novela cargada de secretos, amor y muerte. La crítica internacional ha resaltado, no sólo la recreación de la rutina diaria del circo que logra Sara Gruen, su autora, sino también “la revelación genial de las páginas finales, que transforma una imagen de la cultura americana en una encantadora fábula escapista” (The New York Times Book Review). |